domingo, 12 de noviembre de 2017

La periodización del Oriente Próximo antiguo

Continuamos con las entradas introductorias y esta vez toca situarnos en el tiempo. Cuando hablamos del Oriente antiguo nos situamos en un tiempo contemporáneo al desarrollo de Egipto, pero siendo un territorio tan vasto como ya vimos en la entrada anterior, ese desarrollo ha de ser inevitablemente igual de variado en el tiempo. Por tanto, ¿qué vamos a ver hoy? En primer lugar haremos un breve recorrido por los problemas cronológicos que surgen a la hora de datar la Historia; y en segundo lugar veremos cuadros de las distintas cronologías que atañen al Oriente Próximo antiguo. Seguid leyendo y nos situaremos en los años del Oriente Próximo antiguo.

El problema cronológico


Para reconstruir el Pasado contamos con dos tipos de documentos: las fuentes textuales y las fuentes arqueológicas. Como podéis imaginar, cuanto más retrocedemos en el tiempo menos abundantes son las fuentes textuales y el peso de la reconstrucción recae sobre las arqueológicas. Esta situación aplicada al contexto del Oriente Próximo antiguo genera una serie de complicaciones y soluciones que veremos a continuación.

En primer lugar, tenemos la cantidad y la distribución de las fuentes. ¿Por qué? Porque tenemos fuentes abundantes, hay gran cantidad de información pero está distribuida de forma irregular. Y está distribución irregular de las fuentes atañe a distintos puntos: como el escenario, porque hay momentos concretos a lo largo del tiempo que abarca el Oriente antiguo que aún nos son desconocidos o poco conocidos; también el estado de conservación, que influirá en la calidad de la información obtenida; y por último, la procedencia de la información, porque nos es más fácil encontrar información que procede de templos y palacios, y todas las materias relacionadas con ellos, y la información sobre otros elementos de la sociedad queda relegada a un segundo plano.

Para dar solución a esta problemática, se han desarrollado dos tipos de cronologías: la cronología relativa y la cronología absoluta. La cronología relativa está más relacionada con las fuentes arqueológicas, ya que establece una secuencia temporal en base a los estratos de un yacimiento. Es decir, establecemos la mayor o menor antigüedad de los hallazgos según el orden en que han aparecido. A esta cronología relativa se le puede asociar fechas en base al estudio de las materias orgánicas encontradas, pero establecerían unas cifras redondas con gran margen de actuación.

La cronología absoluta se extrae, principalmente de las fuentes textuales. Pero como no usaban el mismo calendario que nosotros, hay que hacer una serie de cálculos para hallar la fecha concreta. Y aun así, dependiendo del libro que consultéis podréis encontrar distintas fechas para un mismo evento. Pero vamos por partes. ¿Cuáles son las principales fuentes textuales que nos permiten datar el Oriente antiguo? Contamos, principalmente, con las nóminas asirias de magistrados epónimos (funcionarios que daban su nombre al año) y con las Listas de Reyes asirias, y a partir de ellas se pueden establecer correspondencias con lo que sucede en otros escenarios y datarlos dentro de un mismo periodo. ¿Cómo podemos saber con qué fecha de nuestro calendario se corresponden? Porque el hombre antiguo siempre miró hacia las estrellas y dejó constancia de sucesos que se salían de lo normal, como los eclipses. Encontrando el momento en que se produjo tal eclipse, se puede conocer la fecha y a partir de ahí establecer cifras precisas para cada reinado. ¿Entonces hay una cronología precisa y aceptada? Sí... y no. La escritura se inicia a finales del IV milenio a.C. con las primeras tablillas procedentes de Uruk, pero hasta el 2400 a.C. no hay una cronología más o menos exacta, y el punto crucial para elaborar una cronología precisa es el reinado de Hammurabi en Babilonia. Pero las discrepancias entre los diversos historiadores ha hecho que se desarrollen tres cronologías: larga (suma 56 años), media y corta (resta 64). Las comúnmente aceptada es la cronología media, que establece el reinado de Hammurabi entre el 1792 y el 1750 a.C. (y por tanto es la que también usaré aquí). A partir del 1500 a.C., la información se vuelve más abundante y precisa, y la oscilación se reduce a unos 20 años; y ya durante el I milenio la precisión de las fechas es aún más exacta.

Partiendo de estas bases, vamos a ver las cronologías que se han establecido para el Oriente antiguo. No os preocupéis si algunos términos o lugares os suenan extraños, porque en futuras entradas los iremos viendo; me interesa más que consigáis haceros una idea de la cronología del Oriente para que podáis situaros bien en esas futuras entradas.

El marco cronológico del Oriente Próximo antiguo


Algunos de los principales hitos del Oriente Próximo antiguo


Al leer el apartado anterior, algunos podríais pensar que es una visión muy centrada en el núcleo mesopotámico, ¿quiere esto decir que todo empezó en la zona de Mesopotamia? Mesopotamia contaba con los mejores requisitos para que pudiera darse la "revolución urbana" que terminó en el desarrollo de ciudades estado e imperios, pero desde el Neolítico pueden observarse poblados de gran importancia en lugares tan diversos como Çatal Hüyük en Turquía (cuyo plano tenéis en la imagen) o Jericó, cerca del río Jordan. Y ¿quiere esto decir que los distintos escenarios se desarrollaron al mismo tiempo? No, hay momentos en los que sí comparten un desarrollo coetáneo, pero cada escenario lleva su propio ritmo. Veamos ahora de forma esquemática cuál fue ese ritmo.

Neolítico (8500 - 5000 a.C.)


Anatolia

  • Gobleki Tepe
  • Nevali Çori
  • Çatal Hüyük
Siria y Palestina
  • Mureybet
  • Halula
  • Cultura Halaf
Yazira y Mesopotamia
  • Cultura Hassuna-Samarra
  • Cultura Halaf

Calcolítico (5000 - 3000 a.C.)


Yazira y Mesopotamia

  • Cultura Obeid
Irán
  • Susa

Edad del Bronce Antiguo (3000 - 2000 a.C.): Difusión I Urbanización


Anatolia

  • Malatya
Siria y Palestina
  • Habuba Kabira
  • Ebla
Yazira y Mesopotamia
  • Uruk, Tell Uqair
  • Tell Brak
  • Urkis y Nagar
  • Ciudades estado sumerias
  • Akkad
  • Tercera Dinastía de Ur
Irán
  • Susa
  • Tepe Giyan
  • Tepe Hissar
Península Arábiga
  • Cultura de Umm an Nar
  • Qalat al Bahrein
  • Dilmun

Edad del Bronce Medio (2000 - 1500 a.C.)

Anatolia

  • Reinos anatolios
  • Colonias asirias
  • Reino Antiguo Hitita
Siria y Palestina
  • Mari
Yazira y Mesopotamia
  • Isin, Larsa, Esnunna y Assur
  • Dinastía amorrea de Babilonia, Hammurabi
Península Arábiga
  • Cultura Wadi Suq


Edad del Bronce Final (1500 - 1000 a.C.)


Anatolia

  • Imperio Hitita
  • Reinos luvitas
Siria y Palestina
  • Qatna
  • Ugarit
Yazira y Mesopotamia
  • Mitanni
  • Dinastía casita de Babilonia
Irán
  • Dinastía Igi-Halkid
  • Tepe Siyalk
Península Arábiga
  • Cultura de los oasis


Edad del Hierro (1000 - 330 a.C.)


Anatolia
  • Reinos de Urartu, Frigia y Lidia
  • Imperio Aqueménida
Siria y Palestina
  • Reinos luvitas y arameos
  • Dominio asirio
  • Imperio Aqueménida
Yazira y Mesopotamia
  • Imperio Asirio
  • Imperio Babilonio
  • Imperio Aqueménida
Irán
  • Imperio Aqueménida
Península Arábiga
  • Reino de Saba
  • Ma'tib
  • Mleiha, Ed Dur

Después de la conquista persa, estos territorios irán cambiando de dueño (persas, griegos, romanos) hasta repartirse en manos de bizantinos y musulmanes. El marco cronológico que veremos en el blog será desde esos primeros pasos del Neolítico hasta la conquista del territorio por parte de los Aqueménidas.

¡Gracias por leer! Y nos vemos dentro de dos semanas con una entrada en la que ya por fin entraremos en materia. ¡Que Nabu os acompañe!

BIBLIOGRAFÍA:
  • González-Wagner, C- (1993), El Próximo Oriente antiguo, vol. I, Síntesis, Madrid.
  • Kuhrt, A. (2000), El Oriente Próximo en la Antigüedad (3000-300 a.C.), vol. I, Crítica, Barcelona.
  • Liverani, M. (2008), El Antiguo Oriente. Historia, sociedad y economía, 2ª ed., Crítica, Barcelona.
  • Sanmartín, J. y Serrano, J.M. (2006), Historia antigua del Próximo Oriente. Mesopotamia y Egipto, Akal Textos, Madrid.

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